No, no estoy muerto, sólo hasta arriba de todo. Y cuando te faltan horas del día para hacer lo que tienes que hacer, las ideas no vienen con facilidad. Échenle la culpa a las ingentes cantidades de apuntes que tengo que estudiar, a mi enésimo intento de ser un chico sano e ir al gimnasio y a mi procrastinación crónica.
De todas formas, os sigo leyendo por aquí, y en cuanto tenga un respiro para pensar como dios manda y se me ocurra algo, lo subiré.